Entra en escena otra testigo protegida del caso Cursach. Una mujer que, según contó en sede judicial en 2016, trabajó en una discoteca de Can Pastilla en la que se hacían fiestas privadas con menores de edad. Acudían policías locales, investigados en la trama de corrupción, que proporcionaban drogas a las chicas y luego mantenían relaciones sexuales. La testigo protegida 25 relata que también estuvo en dos fiestas en «una finca muy grande de s’Aranjassa». La mujer recuerda que había políticos, funcionarios y policías con prostitutas menores de edad y que accedían a las habitaciones de la casa con las mujeres. Orgías con policías y políticos.
La mujer, según se desprende en una declaración del sumario desvelada este viernes, dice que vio en estas fiestas al diputado Álvaro Gijón y al entonces concejal de Seguridad Ciudadana de Cort Guillermo Navarro. «Accedían a las habitaciones de la casa con las mujeres». Le «chocó» e «indignó» que hubiera adolescentes de 16 años. «Había muchas chicas de nacionalidad rumana ofreciendo sus servicios», dice.
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