Candance Conti nació dentro de una congregación de Testigos de Jehová, en Freemont (California). En 1993, cuanto tenía 9 años, sufrió los abusos sexuales del hombre con el que se casó su madre, Jonathan Kendrick. El propio pederasta admitió tales abusos a la congregación y los ancianos -nombre que reciben los líderes de cada colectivo- informaron a la Watchtower.
En estricto cumplimiento de lo que ha sido hasta la fecha la política de autogestión de cada caso de pederastia reportado dentro de esta organización religiosa con más de 8 millones de fieles en todo el planeta, el maltrato sexual de Candance nunca fue denunciadoa la policía. En el 2012, un jurado americano le dio la razón y obligó a su agresor -y también a los Testigos de Jehová- a pagar la indemnización más importante con la que ha sido multada una organización religiosa en Estados Unidos.
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